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Reflexiones

Requisitos de un discípulo de Cristo

“…hay que evaluar los costos, hay que pagar el precio, No es fácil seguir a Jesús.”

Imagen: lds.org

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Vivimos en tiempos peligrosos, en los tiempos que profetizó nuestro Señor Jesucristo en que no habría verdadera Fe en la tierra, en que la apostasía crecería en abundancia y además en donde la sociedad se ha vuelto cada vez más consumista, más materialista, más narcisista y más egoísta. Estos males lamentablemente se han introducido a la Iglesia de Cristo, contaminando el pensamiento y la conducta de muchos que se dicen cristianos, esto se refleja en la falta de compromiso y entusiasmo en la obra de Dios, falta de servicio, falta de humildad, falta de interés en aprender la Palabra de Dios y pocos deseos de congregarse, en resumen, hay muchos que viven un Evangelio light.

Pero qué contraste con el mensaje de nuestro Señor Jesucristo en Marcos 8:34:

“Después, Jesús llamó a sus discípulos y a la gente, y les dijo:
«Si ustedes quieren ser mis discípulos, tienen que olvidarse de hacer su propia voluntad. Tienen que estar dispuestos a morir en una cruz y a hacer lo que yo les diga.” (Versión TLA)

“Y llamando a la gente junto con sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” (Versión NVP)

Cabe señalar que el término “Gente” viene del griego “ójlos” = chusma, número, muchedumbre, turba; o sea, simplemente personas “nominales” simpatizantes de Dios pero sin un compromiso verdadero. Esto es una triste realidad, porque tu y yo sabemos que en todas las iglesias hay de todo, hay cizaña y hay trigo, hay oyentes, creyentes y también discípulos, hay calientes, hay fríos y hay tibios y esto Jesús lo sabía.

Dos requisitos para seguir a Jesús:

1.- Negarse (Renunciar) y

2.- Tomar su cruz (Morir).

O sea que, hay que evaluar los costos, hay que pagar el precio. No es fácil seguir a Jesús. Te invito a leer este texto:

Lucas 14:25-30:

Una gran cantidad de gente caminaba con Jesús. De pronto, él se volvió y les dijo:
«Si alguno de ustedes quiere ser mi discípulo, tendrá que amarme más que a su padre o a su madre, más que a su esposa o a sus hijos, y más que a sus hermanos o a sus hermanas. Ustedes no pueden seguirme, a menos que me amen más que a su propia vida.

Si ustedes no están dispuestos a morir en una cruz, y a hacer lo que yo les diga, no pueden ser mis discípulos.

»Si alguno de ustedes quiere construir una torre, ¿qué es lo primero que hace? Pues se sienta a pensar cuánto va a costarle, para ver si tiene suficiente dinero.

Porque si empieza a construir la torre y después no tiene dinero para terminarla, la gente se burlará de él.
Todo el mundo le dirá: “¡Qué tonto eres! Empezaste a construir la torre, y ahora no puedes terminarla.”

Hay algunas Biblias que dicen: “aborrecer a tu padre”, pero en este contexto, no es odiar, sino amar menos.

¿Te das cuenta que hay ciertas condiciones para seguir a Jesús? Nuestro Señor nos invita a evaluar si realmente nuestras motivaciones son las correctas, si estamos siguiendo a Cristo con decisión firme o sólo desde la emoción e interés por los panes y los peces.

¿A qué debemos negarnos ó renunciar?

1. Al Pecado y al viejo hombre: Algunos ejemplos: idolatría, inmoralidad sexuales (pornografía, masturbación, fornicación, adulterio, relaciones sexuales fuera del matrimonio, orgías, zoofilia, necrofilia, masoquismo, voyerismo, indecencia en el vestir de la mujer, etc…), murmuración, violencia, envidia, egoísmo, malos pensamientos, etc.

Podemos leer en Colosenses 3:5:

“Por eso, den muerte a todos sus malos deseos; no tengan relaciones sexuales prohibidas, no sean indecentes, dominen sus malos deseos, y no busquen amontonar dinero, pues es lo mismo que adorar a dioses falsos.”

2. Al yo: Ya vimos que el Evangelio de Jesús es totalmente contrario al ego, el mundo gira entorno al ego y fomenta la autosuficiencia, pero Jesús nos invita a morir y a negarnos a nosotros mismos.

3. A mis planes.

4. A mi trabajo.

5. A Todo.

Lucas 14:33

“Por eso, piénsenlo bien. Si quieren ser mis discípulos, tendrán que abandonar todo lo que tienen.”

Renunciar viene del griego: “Apotásomai” = Decir adiós. Por esto mismo hay que decirle adiós al pecado, decirle adiós a la vida pasada y volvernos completamente a Cristo.

Renunciar es dejar que brille Cristo en nosotros y que Su vida sea más importante que la nuestra, renunciar es que mengüemos y que nos humillemos ante Él. ¿Por qué no dejamos que el Cristo sufriente se refleje en nosotros y que se haga su voluntad y no la nuestra?

¿Qué es tomar la cruz?

1. Es estar dispuesto a morir, tanto físicamente como a nuestro yo.

2. Es aceptar el sufrimiento como parte de nuestra vida porque Cristo también sufrió.

3. Es aceptar el desprecio, el odio y la burla como parte del Camino del Cristiano.

Conclusión:

Ser un discípulo de Cristo y seguirlo No es fácil, de otra manera las iglesias verdaderas estarían llenas, pero No es así, es algo difícil, muy complicado, porque requiere un esfuerzo, requiere matar el ego y eso cuesta un montón.
Seguir a Jesús y convertirse en su discípulo es dejarlo absolutamente Todo por El, sabiendo que Él nos dará algo mejor en su reino.

Ser un discípulo de Jesucristo significa que:

1. Tu vida ya no es tuya, ahora es de Jesús.

2. Tu tiempo ya No es tuyo, es de Jesús.

3. Tus posesiones y tu dinero ya no te pertenecen, porque son de Jesús.

4. Tu futuro no es tu futuro, es de Jesús.

Ser un discípulo de Cristo requiere de un costo y compromiso mayor, es un compromiso y una renuncia total, es amar a Jesús por sobre todas las cosas, es saber que solo Él es la máxima prioridad, que solo Él es el primer amor, que Jesús es Todo.

Escrito por César Mosquera, pastor de Iglesia ICTUS
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Decadencia espiritual de la iglesia de hoy.

“¿Está preparada esta iglesia para la vida eterna en el reino de Cristo? Por supuesto que nó.”

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Imagen: Reflective triangles photo by Erik Eastman (@erikeae) on Unsplash.

Vivimos en un tiempo de una terrible crisis espiritual, de un cristianismo sin compromiso, solo de palabras. Lo he visto durante años.

Cuando enseñas de santidad, las personas se van de la congregación a otra donde no le incomoden. Si enseñas a orar, se duermen, se aburren. Si les das una responsabilidad se desmoronan. Si les enseñas sobre conocer a Dios y su reino espiritual, te miran cara de que hablas algo extraño, totalmente fuera de su realidad. Si corriges, entonces no tienes amor, eres duro o legalista. Si oramos en la noche, dicen que no pueden por el trabajo, pero en las celebraciones de todo tipo pueden dormir en la madrugada. Llegan tarde a los cultos, pero al médico o para concretar un negocio en el horario perfecto. La predicación es muy larga, pero pueden ver sin problemas películas de 2 horas. Las conversaciones son fútbol, política, trabajos, pero Jesús no está en sus conversaciones. La ira y el odio a flor de piel. Exigen sus derechos con vehemencia, pero no cumplen sus responsabilidades con Dios. L@s jóvenes prefieren un novio o novia no cristianos que a Jesús, diciendo que lo convertirán y al poco tiempo sus vidas están tristes y frustradas. Veo muchos pastores entregar sus vidas, sus familias y todos sus recursos para ayudar, servir, aconsejar, sacar demonios, consolar, acompañar, y después ser sumamente criticados por aquellos que siempre amaron con sinceridad, porque no entienden al pastor o no están de acuerdo con él, o porque ellos le exigen mucho más como pastor, debe ser perfecto. Económicamente, solo las sobras para la gran comisión, y mucho menos en pensar hacer lo que dice la palabra, sobre hacer partícipe de todo bien al que enseña la palabra, pero para cosas temporales y materiales no se miden gastos. Para terapias, psicólogos, se gastan fortunas, crisis de identidad que cerca de la presencia de Dios no existirían. Los trabajos son los ídolos. Los títulos universitarios son todo, eso asegurará su futuro laboral y su bienestar, pero eso no asegurará su vida eterna. Por eso la mayoría de las iglesias se han hecho al gusto del cliente, cómodas, sin exigencias, para que no abandonen la congregación, pero viven una fantasía porque ¿Este tipo de iglesia podrá subir con Jesús? ¿Está preparada esta iglesia para la vida eterna en el reino de Cristo? Por supuesto que nó.

Hay mucho por hacer porque Dios aún así sigue amando a la iglesia y al mundo, no quiere que nadie se pierda.

¿Ganas de abandonar? Sí.
¿Cansado? Muchísimo.
¿Vacaciones? Mejor un año sabático.

Peeeeero, por eso el padre nos dio su Espíritu, él hace toda la diferencia, él cambia nuestra perspectiva, él nos renueva, él nos da fe, él nos dice: todo es posible, quiero que sigas. Él nos da identidad cuando los que no valoran a Dios tampoco nos valoran como personas y nuestro trabajo.

¿Palabras duras? Sí, pero verdaderas. Las palabras de Dios hieren, pero hieren para sanar de verdad.

Aunque suene todo lo que digo muy pesimista, tengo mucha esperanza, tengo la fe que da el Señor, tengo su gozo. ¡Heme aquí Señor, usa esto pequeño y haz grandes cosas! ¡Transfórmanos! ¡Todos lo necesitamos!
Siempre habrá aquellos pocos que escuchan la voz del Espíritu y entienden que en el camino del sacrificio está la verdadera bendición.

Publicado originalmente por Mauricio Gonzalez, Pastor de Iglesia EPES (En El Poder del Espíritu Santo). Título por equipo editorial de SaetaMedios.com.

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Dios No Está Muerto 3 [Comentario].

“No puedes apagar el odio con más odio” es la frase que resume de mejor manera la idea central.

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La saga ha llegado a su fin. La tercera parte de Dios no está muerto viene a culminar el exitoso y buen recibimiento que tuvieron sus 2 predecesoras y la verdad es que es un gran cierre.

Solemos comentar que las terceras partes nos vienen a confirmar que la primera entrega siempre es la mejor, pero Dios no está muerto 3 derriba categóricamente este creencia, siendo, sin lugar a dudas la mejor versión que hemos visto de esta cinta que inició el 2014 planteándonos la defensa de la fe.

Dios no está muerto 3 es distinta: es actual y me atrevo a decir que la versión más protestante de las 2 anteriores. Nos presenta un conflicto interno pastoral y un conflicto generalizado socialmente. Protestas, atentados, ataques, problemas legales, apedreos, son parte activa del film y de lo que están viviendo y que podrían vivir otras congregaciones en los años venideros.

El pastor Dave es, en esta ocasión, el protagonista de la historia. Una historia dura, cruel y compleja de llevar, pues ¿cómo se supone que actúas ante el asesino de tu pastor ayudante y mejor amigo? Y ¿cómo actúas cuando te quieren quitar el templo que tus padres te heredaron? Todas estas problemáticas aquejan al protagonista y al mismo tiempo desafían al espectador.

En este contexto gira la trama de la película, una trama bien urdida y bien pensada, que lleva a situarse en la posición del Pastor Dave, a empatizar con la situación vivida y hasta atreverse a definir qué hacer en su lugar.

“No puedes apagar el odio con más odio” es la frase que resume de mejor manera la idea central. En un mundo en que hay odio, racismo, discriminación, marchas y protestas de todo tipo, es necesario que el cristiano defienda sus creencias, su libertad de culto y que se respete lo que cree. Pero ¿de qué forma se está llevando esta defensa, de qué forma el cristiano pone el nombre de Dios por delante?

Sin lugar a duda, es recomendable ver esta película, a pesar de algunos problemas de efectos especiales propios de este cine incipiente, cumple cabalmente el objetivo que uno espera antes de verla. Está muy bien direccionada para su público, lleva la cuota perfecta de emoción y hasta tiene algunos espacios para las risas, pero lo más destacable es que deja claro la importancia de ser luz en la oscuridad y no volverse parte de la oscuridad.

Si fue parte de las dos entregas anteriores de Dios no está muerto o si nunca ha visto esta historia, esta tercera entrega debe estar si o si dentro de su listado de películas cristianas. Es la mejor, la más completa y la que nos dejará pensando en la labor del pueblo cristiano de mejor manera.

Invite a su pastor, invite un hermano de su congregación, y en especial recomiéndesela a los hermanos y hermanas problemáticos, esos a los que les gusta pelear en la tv, calles y marchas.

SOBRE EL AUTOR: Alberto es Relacionador Público de profesión, líder nacional de Agrupación Juvenil Cristiana (AJUCRIS) y miembro de la iglesia pentecostal Misión La Voz de Cristo.

Fuente: Revista Pensamiento Pentecostal.

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La ciencia, el relativismo y la verdad.

Un pensamiento sobre el valor de la verdad y la distorsión de su significado.

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En su libro “Modernidad Líquida” Zigmund Bauman explica cómo la sociedad ha pasado de verdades absolutas a verdades relativas. Esta idea de que nadie tiene la verdad absoluta sino que todos tenemos algo de la verdad es el pensamiento que rige hoy en la sociedad y en la postmodernidad. Cuando alguien afirma que no existen verdades absolutas sino que las verdades son relativas, yo tengo todo el derecho a cuestionar esa afirmación, porque si no existen verdades absolutas, ¿porque yo habría de asimilar como absoluta una afirmación que en sí misma parte de la premisa de ser relativa?.

C. S. Lewis dice la siguiente frase: “El hombre de hoy está firmemente parado con sus 2 pies en el aire.”

Cuando todo se licúa y se pierde lo sólido, no tienes piso para dar soporte.
Los griegos y sofistas tenían la idea de la internalizacion de la verdad, es decir que la capacidad de razonar y reflexionar construía la verdad, esta estaba dentro de los sujetos.
Respecto de este tema los Judeocristianos tienen el planteamiento de que la verdad no está en el hombre sino fuera de él, es decir que la verdad es algo supremo que se debe alcanzar.

Hay quienes dicen que la única verdad es la científica, es decir “Solo creo en aquello que la ciencia dice que es verdad”. De ahí la famosa frase “A ciencia cierta”, casi como una especie de prueba de veracidad. Existen dos definiciones de ciencia: la Aristotélica y moderna. Aristóteles decía que sólo es ciencia aquellas metodologías que pueden observar causas que te lleven a conclusiones certeras. Ejemplo: Las matemáticas, la metodología siempre te llevará a las mismas conclusiones objetivas. Pero veamos que pasa con la psicología. El padre del psicoanalisis Freud concluyó que la homosexualidad es una desviación de la conducta, sin embargo hoy los psicólogos modernos contradicen esta declaración.

Hace un par de años la ciencia aseguraba que existían 9 planetas pero hoy sabemos que no es así. Decían que el universo se estaba contrayendo pero ahora sabemos que se está expandiendo. Decían que la velocidad de la luz era 200 mil km x segundo pero hoy ellos mismos han dicho que no es así. Hoy la ciencia no puede decirnos que es un hombre, porque aunque la biología con un solo cabello puede atraves del ADN establecer si es hombre o mujer, hoy no sirve lo que indique la biología, porque lo importante es como es lo que el sujeto se siente. Puede ser biológicamente mujer pero se siente hombre y viceversa.

El relativismo está desmoronando todos los valores de la sociedad, el respeto, la familia, y así esta cada día socavando profundamente todos los fundamentos que sostienen un soporte. Hasta el lenguaje lo han querido modificar con artículos neutros: ellas, ellos y “elles”.

¿Es la ciencia mala? De ninguna manera. La actual definición de ciencia está siempre sujeta a la observación y evaluación mediante los mecanismos tecnológicos que en la actualidad proporcionan mayor precisión para obtener más acertadas resoluciones.
Esto sin dudas nos lleva a la conclusión de que la ciencia es un aporte y una herramienta puesta al servicio de los hombres, pero nada sabe ésta de las cosas más trascendentes de la vida humana, nada tiene que decirnos frente al bien o el mal, nada nos puede decir de la ternura ni del sufrimiento, nada de la eternidad, nada sabe ella del cielo o el infierno.

En Juan 18:37 Jesús ante pilato, declara: “yo he venido a dar testimonio a la verdad.” “Ahí está la respuesta, la verdad es del cielo, la verdad es divina, la verdad es absoluta y es revelada” ¿Como es posible creer en ese discurso de que tu tienes tu verdad, yo tengo mi verdad, y esas 2 verdades se contraponen entre sí?. La verdad no es granulada sino fibrosa. Ejemplo: Si usted toma una pequeña punta de una raíz de un árbol y a 30 metros toma otro fragmento de raíz, ambas si comienza a descubrirlas lo llevarán al mismo tronco. La etimología griega de verdad es Asfaleia de donde deriva asfalto. Es interesante notar que la verdad es sólida y no liquida, y ésta nos proporciona certezas y no incertidumbres.

Jesús frente a Pilato utilizó un artículo definido: “la verdad”. No dijo una verdad, un postulado, una teoría de la verdad, ni tampoco habló de las verdades. Jesús fué claro: “La verdad”, en singular. Esto la hace exclusiva y excluyente, porque anula todos los otros conceptos fuera de sus parámetros. Jonathan Edwards declaró: “La verdad es todo aquello coherente con la esencia y el ser de Dios”, es decir todo lo que Dios dice que es verdadero lo es, lo que el dice que es falso es falso, lo que el dice que es pecado es pecado.

No intente armar un hilo conductual colocando un 99% de agua pura y 1% de agua contaminada, porque usted no se la tomaría. De esta misma forma no es posible acomodar verdades bíblicas y encajar una feroz herejía incoherente a toda lógica bíblica.
Muchas personas practican medias verdades para calmar conciencias, otros para manipular a los ignorantes y obtener dividendos de eso. La palabra del Señor yo debo adoptarla y no adaptarla porque obediencia parcial es desobediencia completa.

– Jesús dijo: “Todo aquel que es de la verdad oye mi voz.” Juan 18:37
– Jesús dijo: “Y conocereis la verdad, y la verdad os hará libres.” Juan 8:31
“Yo soy el camino, la verdad y la vida y nadie viene al Padre sino por mí.” Juan 14:6
“Santificalos en tu verdad, tu palabra es verdad.” Juan 17:17
– “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” Juan 17:3

Dios nos ayude para mantener nuestras convicciónes en medio de una sociedad que al igual que el Imperio Romano se desploma a pedazos.

Por favor amados míos no vayan a creer que semejante pensamiento es de mi autoria, todo lo que escribí es lo que he aprendido leyendo y escuchando a los que si saben. Espero que a más de alguien le sirva.

¡Bendiciones!


Publicado originalmente por el Pastor Leonardo Mardonez. Usado con permiso de su autor.

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